COP's

Para obtener información sobre situación de los COP's para Costa Rica puede consultar a la Dirección de Gestión de la Calidad Ambiental (DIGECA) del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) o seguir el siguiente enlace:
http://cops.digeca.go.cr/Default.aspx del "Sistema de Información para la Gestión de Componentes Orgánicos Persistentes"

Los compuestos orgánicos persistentes (COP), conocidos internacionalmente por sus siglas en inglés, POPs (Persistent Organic Pollutants), son un conjunto de compuestos orgánicos artificiales, fabricados por el hombre, aunque existen también compuestos naturales, que son muy tóxicos y tienen un tiempo de persistencia en el ambiente muy largo debido a sus características fisicoquímicas. Al ser un compuesto artificial, las bacterias, los procesos fotoquímicos, químicos y demás organismos no pueden descomponerlo y degradarlos fácilmente. Muchos tienen efectos acumulativos, ya que se almacenan en los tejidos grasos fijándose en la cadena alimenticia y pueden tener efectos hormonales.
Forman parte de los compuestos orgánicos persistentes (COP), los compuestos químicos tóxicos, que se clasifican en pesticidas, insecticidas organoclorados, herbicidas, PCB. Los compuestos químicos tóxicos son sustancias que, generalmente, no ocurren en la naturaleza, sino que han sido sintetizadas por métodos químicos a partir de sustancias más simples. Entre los químicos tóxicos más destacados se pueden resaltar los pesticidas1

tipos de Compuestos orgánicos.
El carbono forma muchos compuestos con cloro, algunos de los cuales se encuentran en la naturaleza, aunque usualmente en muy pequeñas cantidades. En vista de su toxicidad para algunas plantas e insectos, muchos de estos compuestos organoclorados, que se producen sintéticamente por la acción del cloro elemental sobre los hidrocarburos derivados del petróleo, han encontrado un amplio uso como pesticidas. Otros compuestos organoclorados se han aplicado en plástico y en la industria electrónica. El enlace carbono-cloro es difícil de romper, de manera que la presencia de cloro disminuye, también, la reactividad de otros enlaces en las moléculas orgánicas. Esta falta de reactividad es un inconveniente para muchas aplicaciones. Sin embargo, esta misma propiedad significa que una vez que los compuesto organoclorados han entrado en el medio ambiente, se degradan lentamente y, por tanto, tienden a acumularse.1
Debido a sus características fisicoquímicas, los COP se han identificado en todos los compartimientos ambientales (agua, lluvia, nieve, aire, sedimento y suelos), en todas las zonas del mundo incluyendo aquellas que son muy remotas del sitio de su liberación ambiental. Al igual que se han encontrado en todo tipo de especies desde plancton hasta animales polares; estos se bioacumulan en numerosas especies y se biomagnifican a través de todas las redes tróficas del planeta. Los seres humanos no están exentos de ésto ya que se han encontrado en tejidos de personas que habitan en lugares donde no hay ni ha habido fuentes de estas sustancias. La preocupación mundial sobre este contaminante se debe a sus persistencia y su movilidad ambiental, sus concentraciones en medio ambiente que no disminuirán a corto plazo, aunque cesen las actividades y el uso de éstos.2

Antecedentes históricos

Ha habido varios casos de intoxicación agudo por el mal manejo de los COP, así como con la contaminación accidental de alimentos y con accidentes industriales. Uno de los primeros fue la intoxicación crónica que ocurrió en Turquía en 1960-63, a causa de la contaminación de alimentos con hexaclorobenceno. Este accidente causo la muerte de un 90% de los afectores y alta tasa de cirrosis hepática, profiria y trastornos urinarios, artríticos y neurológicos.2
En cuanto al efecto crónico de los COP sobre la fauna, la primera voz de alerta la dio, en 1962, Rachel Carson en su libro "La primavera silenciosa", en la que describió por primera vez que la disminución en la poblaciones de aves, la cual atribuyo al uso indiscriminado de plaguicidas sintéticos. Posteriormente numerosos estudios demostraron que los plaguicidas organoclorados, en particular el DDT, se biomagnifica a lo largo de las cadenas tróficas y causa daños graves en los organismos situados en los niveles superiores de ellas, como las aves de presas y los mamíferos marinos, aunque las concentraciones ambientales de estos compuestos en el ambiente fueran muy bajas. Originalmente se pensó que bastaba con dejar de utilizar estos plaguicidas en cada país en particular para resolver el problema; sin embargo el tiempo ha demostrado que esto no es suficiente y que se requiere medidas de carácter global.2

Características de los COPs

  • Altamente tóxico para seres humanos y medio ambiente en todo aspecto.
  • Bioacumulativos: Su concentración es mayor en los seres vivos que en el ambiente que los rodea a causa de su lipofília.
  • Son persistentes ya que no sufren degradación.
  • Pueden sufrir transporte de largo rango a través del aire o agua.
  • Presentan biomagnificación: se acumulan en los niveles altos de la cadena trófica.

Tipos de COPs

Pesticidas

Los pesticidas son sustancias que pueden matar directamente a organismos no deseados o bien controlarlos, por ejemplo interfiriendo con el proceso reproductivo. Todos los pesticidas químicos presentan la propiedad común de bloquear procesos metabólicos vitales de los organismos.

Insecticidas organoclorados

La mayoría de estos pesticidas constituyen ingredientes activos organoclorados, muchos de los cuales presentan propiedades notables:
  1. estabilidad a la descomposición o degradación en el medio ambiente
  2. bajas solubilidades en agua, exceptos que estén presentes átomos de oxigeno o nitrógeno en las moléculas.
  3. alta solubilidad en medios hidrocarbonados, como la materia grasa de lo organismos vivos.
  4. relativamente alta toxicidad a los insectos, pero baja para los seres humanos.

El DDT

El DDT o para-diclodifeniltricloroetano, estructuralmente, el DDT es un etano substituido. en un carbono, los tres hidrógenos son remplazados por átomos de cloro, mientras que en el otro, dos de los tres hidrógenos son substituidos por un fenilo (es decir, un radical de bencenos); cada uno de los anillos contiene un átomo de cloro en posición para, es decir directamente opuesto al corbono del anillo que está unido a la unidad de etano. en los seres humanos la mayor parte del DDT que es ingerido se elimina lentamente. la mayoría del DDT, almacenada en la masa humana es DDE (metabolito del DDT, producido en el ambiente por degradación de DDT) que estaba presente en lo alimentos ingeridos, y que se formó del DDT originalmente presente en el ambiente

Aldrina

Endrina

Bifenil policlorado (PCB)

El conocido acrónimo PCB significa bifenil policlorados se refiere a un grupo de compuestos químicos organoclorados industriales que se han erigido como una preocupación ambiental de importancia a lo largo de las décadas 80 y 90. aunque no son pesticidas, se encuentra en una variabilidad de aplicaciones de nuestra sociedad moderna, debido a las propiedades que posee, desde finales de los 50 se han producida alrededor de un millón de toneladas métricas de PCB. igual que muchos otros cumpuestos organosclorados, son muy persistentes en el medio ambiente y se bioacumlan en los sistemas vivos. como resultado de las negligentes prácticas de disposición, los PCB se han convertido en un gran problema de contaminación en muchas partes del mundo. En vista de su toxicidad y a sus contaminantes funaricos, los PCB en el medio ambiente han sido motivo de preocupación a causa de su impacto ambiental potencial sobre la salud humana, en particular si se tiene en cuenta su elevado ritmo de crecimiento y desarrollo.

Dioxinas y furanos

Las dioxinas, cuyo nombre genérico es policloro dibenzo-p-dioxinas (PCDD) son el nombre con el que se conoce a un grupo de 75 compuestos formados por un núcleo básico de dos anillos de benceno unidos por dos átomos de oxígeno en el cual puede haber como sustitutos de uno a ocho átomos de cloro. La dioxina más estudiada y más tóxica es la 2, 3, 7, 8 -tetracloro-dibenzo-pdioxina, conocida comúnmente como TCDD. Los furanos cuyo nombre genérico es policloro-dibenzofuranos (PCDF) son un grupo de 135 compuestos de estructura y efectos similares a las dioxinas y cuyas fuentes de generación son las mismas. Las dioxinas y furanos tienen varias características comunes: son muy tóxicos, activos fisiológicamente en dosis extremadamente pequeñas; son persistentes, es decir no se degradan fácilmente y pueden durar años en el medio ambiente; son bioacumulables en los tejidos grasos de los organismos y se biomagnifican, esto significa que aumentan su concentración progresivamente a lo largo de las cadenas alimenticias. Por su persistencia pueden viajar grandes distancias siendo arrastrados por las corrientes atmosféricas, marinas o de agua dulce, y mediante la migración a larga distancia de los organismos que los han bioacumulado. Tal es el caso de ballenas y aves.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

  • Dioxina y furano[1]

 

 

Propiedad de las COPs

Los compuestos orgánicos persistentes se caracterizan por:3

Altamente tóxicos para los seres humanos y el medio ambiente

Persistentes

Son muy estables, a los distintos tipos de degradaciones posibles, lo que supone una larga vida de los mismos en el medio.

Bioacumulable

Se acumulan en los tejidos grasos de los organismos vivos y se incorporan en las cadenas alimentarias, provocando sus peores consecuencias en las especies superiores de la cadena trófica, como los seres humanos.

Desplazarse largas distancias a través del aire y el agua

Debido a una de sus propiedades (su baja presión de vapor), se pueden mover a grandes distancias de la fuente de emisión y distribuirse ampliamente por el planeta a través del aire, el agua, o mediante especies migratorias, depositándose especialmente en las regiones más frías de la Tierra.
El transporte de COPs depende de la temperatura; en un proceso conocido como “efecto saltamontes”; estos productos químicos “saltan” alrededor del planeta, se evaporan en los lugares cálidos, se dejan llevar por el viento y las partículas de polvo, se asientan en la tierra en lugares templados, y luego se evaporan y siguen desplazándose. A medida que estas sustancias se alejan del Ecuador encuentran climas más templados con menos evaporación. El resultado es un desplazamiento general de los contaminantes hacia los polos y las zonas montañosas.
Estas características los hacen muy peligrosos y su aleatoriedad aparente se agrava por el hecho de que el daño a menudo tarda en aparecer o es indirecta. Muchos tienen una toxicidad crónica, lo que significa que aunque la exposición a corto plazo frecuentemente no sea peligrosa, a largo plazo si lo es.

Características químicas y fisicoquímicas de las COPs

Químicas

Los COP pertenecen a dos subgrupos: los hidrocarburos policíclicos y los halogenados. En este último grupo, la mayoría contienen uno o más átomos de halógenos unidos a unos átomos de carbono. El halógeno puede ser cloro o bromo, pero por lo común en los COP predomina el cloro. A causa de la baja polaridad y la estabilidad de los enlace carbono-halógeno, estos compuestos son pocos reactivos y resistentes a la degradación biológica y fotoquímica, algunas propiedades dependen de la estructuras de las moléculas y de la naturaleza de sus átomos que la forman. En general, los compuestos clorados son más estables y por lo tanto más persistentes que los alifáticos clorados, por lo que la mayoría de los COP son aromáticos. se acepta que, a mayor número de átomo halógeno en la molécula, la liposolubilidad, la tendencia a la bioacumulación y la estabilidad en las moléculas también son mayores. En paticular, la estabilidad ha sido la base de muchos de usos de los COPs pero, al mismo tiempo, es la causa de que se resistan a la degradación de todo tipo y de que su vida en el ambiente sea elevada.2

Fisicoquímicas

Además de la persistencia, las propiedades fisicoquímicas de mayor importancia para el comportamiento ambiental de los COP son la solubilidad en agua, la presión de vapor. La constante de la ley de Henry (H), el coeficiente de participación octanol-agua (Kow) y el coeficiente de participación de carbono orgánico-agua (Koc). Estas propiedades varían de manera muy amplia, dependiendo de la naturaleza de las moléculas. por lo tanto, hay compuestos orgánicos clorados de persistencia y toxicidad bajas y escasa movilidad ambiental, que es poco probable que representen un riesgo para el ambiente o la salud humana, así como también lo hay de baja solubilidad en agua, muy soluble en lípidos y de presión de vapor relativamente alta a las temperaturas ambientales más comunes, por lo que típicamente son semi-volátiles, lo que les confiere la movilidad ambiental que los caracteriza. este grupo de compuestos son los de mayor peligrosidad e interés desde el punto de vista ambiental y de salud por riesgo que presentan y a ellos se refiere específicamente la abfeviatura COP.2

"Tipos de compuestos orgánicos persistentes"

Existen muchos tipos de compuestos orgánicos persistentes, pero los más importantes debido a su gran toxicidad y uso son:
pesticidas Productos industriales Productos secundarios no intencionales de procesos industriales o combustión
Aldrina Bifenilos policlorados (PCBs) Dioxinas
Clordano
furanos
DDT

Dieldrina

Endrina

Heptacloro

Hexaclorobenceno

Mirex

Toxafeno

tabla N°1 compuestos orgánicos persistentes catalogados por el tratado de Estocolmo como los más peligrosos

Pesticidas

Los pesticidas son sustancias que pueden matar directamente a organismos no deseados o bien controlarlos, por ejemplo interfiriendo con el proceso reproductivo. Todos los pesticidas químicos presentan la propiedad común de bloquear procesos metabólicos vitales de los organismos. la aplicación de los pesticidas implica a la agricultura, de hecho la capacidad actual de los países desarrollados de producir y cultivar grandes cantidades de alimento en relativamente pequeñas extensiones de terrenos y con relativamente poco trabajo humano, ha sido posible gracia al uso de los pesticidas. existen varios tipos de pesticidas: Acaricias (ácaros), Avivias (pájaros), Bactericidad (bacterias), fungicidas (hongos), Raticidas (roedores), herbicidas (plantas),insecticidas (insectos), entre otros. pero los más preocupande por su uso masivo y alta toxicidad son los insecticidas organoclorados.1

Insecticidas organoclorados

La mayoría de estos pesticidas constituyen ingredientes activos organoclorados, muchos de los cuales presentan propiedades notables:
1.- Estabilidad a la descomposición o degradación en el medio ambiente.
2.- Bajas solubilidades en agua, exceptos que estén presentes átomos de oxigeno o nitrógeno en las moléculas.
3.- Alta solubilidad en medios hidrocarbonados, como la materia grasa de lo organismos vivos.
4.- Relativamente alta toxicidad a los insectos, pero baja para los seres humanos.
El DDT
El DDT o para-diclodifeniltricloroetano, su formula es (ClC6H4)2CH(CCl3) estructuralmente, el DDT es un etano substituido. en un carbono, los tres hodrogenos son remplazados por átomos de cloro, mientras que en el otro, dos de los tres hidrógenos son substituidos por un fenilo (es decir, un radical de bencenos); cada uno de los anillos contiene un átomo de cloro en posición para, es decir directamente opuesto al corbono del anillo que está unido a la unidad de etano. en los seres humanos la mayor parte del DDT que es ingerido se elimina lentamente. la mayoría del DDT, almacenada en la masa humana es DDE (metabolito del DDT, producido en el ambien por degradación de DDT) que estaba presente en lo alimentos ingeridos, y que se formó del DDT originalmente presente en el ambiente.1
Hexaclorobenceno (HCB)
el compuesto Hexaclorobenceno (HCB), (C6Cl6),es estable, fácil de preparar a partir de cloro y el benceno, es muy soluble es medios orgánicos pero insoluble en agua: solo 0,0062 miligramos de HCB se disuelve en un litro de agua. es un sólido blanco cristalino que no ocurre en forma natural en el medio ambiente. Se forma como producto secundario durante la manufactura de otras sustancias químicas. Pequeñas cantidades pueden también producirse durante la incineración de basura municipal.
Aldrina
la Aldrina es un Plaguicida utilizado desde los años 50 en la lucha contra los insectos del suelo como las termitas, saltamontes, gusano de la raíz del maíz y otras plagas agrícolas, al igual que en la protección de las estructuras de madera, en veterinaria y en control de vectores( organismo capaz de portar y transmitir un agente infeccioso).sólido blanco, cristalino e inodoro, y como producto industrial( aldrina de calidad técnica o grado técnico, es un sólido cerosos de color pardo oscuro).4

Endrina
la Endrina es un pesticida de amplio espectro usado para controlar insectos, ácaros, roedores y pájaros, que se fumiga en las hojas de algunos cultivos como el algodón y los cereales.
Clordano
El clordano es un compuesto manufacturado cuya formula es (C10H6Cl8), que se usó como plaguicida en los Estados Unidos entre 1948 y 1988. El clordano técnico no es una sola sustancia química, sino que es una mezcla de clordano puro con otros compuestos similares al clordano. El clordano técnico no ocurre naturalmente en el medio ambiente. Es un líquido espeso con un color que varía entre incoloro y ámbar. El clordano tiene un olor levemente irritante. es un Plaguicida usado para el control de hormigas, saltamontes, termitas subterráneas, coleópteros, larvas de Notuidae, etc. en algodón, arroz, maíz y cítricos. También usado en la madera como preservativo.sus propiedades químicas son:5
1.- Estable frente a ácidos.
2.- Descompone al calentarlo intensamente o en contacto con bases, produciendo humos tóxicos (vapores de cloro, cloruro de hidrógeno y fosgeno), y atacando al plástico, caucho y recubrimientos.
3.- El clordano técnico es una mezcla de hidrocarburos clorados con isómeros, compuestos y subproductos estrechamente afines (60-75% de compuesto puro y entre un 25-40% de compuestos relacionados): transclordano (24%), isómeros del clordano (22%), heptacloro (10%), nonacloro (7%) y otros componentes (19%).
4.- Los disolventes usados en formulaciones comerciales pueden modificar las propiedades físicas y toxicológicas.
Mirex
El mirex (C12H4Cl4O) es un producto manufacturado que no ocurren en forma natural en el medio ambiente, es un sólido, blanco, cristalino, que no presenta olor. Se usó desde 1959 a 1972 para controlar cierto tipo de hormigas y como retardador de llamas en plásticos, goma, pintura, papel y artículos eléctricos. El Mirex es muy resistente frente a los oxidantes fuertes excepto a altas temperaturas, y no es atacado por ácidos como clorhídrico, nítrico y sulfúrico y no es compatible con agentes oxidantes tales como: percloratos, peróxidos, permanganatos, cloratos, nitratos, cloro, bromo, flúor y dicromatos. se considera uno de los plaguicidas más estables y persistentes, y sus estudios han demostrado que es tóxico para varias especies vegetales y animales como: peces, aves y abejas. Se adhiere firmemente (por lo que la migración hacia el agua subterránea resulta improbable) y es muy resistente a la degradación, aunque está sujeto a la evaporación.6
Toxafeno
El toxafeno es un insecticida que contiene más de 670 productos químicos. Generalmente se encuentra en forma de sólido o gas y en su forma natural es un sólido ceroso de color amarillo a ámbar que huele a trementina. No se enciende ni se evapora cuando está en forma sólida o cuando se mezcla con líquidos. El toxafeno también se conoce como canfeclor, clorocanfeno, policlorocanfeno y canfeno clorado. El toxafeno fue uno de los insecticidas más usados en los Estados Unidos hasta 1982, cuando la mayoría de sus usos se prohibieron; existe prohibición total desde 1990. El toxafeno se usó principalmente en el sur de los Estados Unidos para controlar insectos en cosechas de algodón y en otras cosechas. También se usó para controlar insectos en el ganado y para matar peces indeseables en lagos.7
Heptacloro
El heptacloro es una sustancia química manufacturada que no ocurre naturalmente en el ambiente. El heptacloro puro es un polvo blanco que huele a alcanfor (bolas de naftalina). La forma de menor pureza es de color canela. Heptagran, Basaklor, Drinox, Soleptax, Termide Gold Crest H-60 y Velsicol, son nombres registrados del heptacloro. El heptacloro se usó extensamente es el pasado como plaguicida en viviendas, edificios y en cosechas de alimentos. Estos usos terminaron en el año 1988. Actualmente sólo puede usarse para el control de hormigas en transformadores bajo tierra. El epóxido de heptacloro también es un polvo blanco. Las bacterias y los animales degradan al heptacloro a epóxido de heptacloro.8
Es más probable encontrar epóxido de heptacloro que heptacloro en el ambiente, El heptacloro no se disuelve en agua fácilmente; el epóxido de heptacloro se disuelve más fácilmente, este se adhieren fuertemente a partículas del suelo y se evaporan lentamente al aire. El epóxido de heptacloro puede permanecer mucho tiempo en el suelo y el agua y Las plantas pueden incorporar heptacloro del suelo.

Bifenil policlorado(PCB)


Estructura molecular del PCBs.
Los bifenilos policlorados o también llamados PCB por sus siglas en inglés (PolyChlorinated Biphenyls), son una mezcla de hasta 209 que da referencia a un grupo de compuestos químicos organoclorados individuales, formados por dos moléculas aromáticas unidas por medio de un enlace de Carbono-Carbono. Su característica fundamental es que sus hidrógenos están sustituidos por hasta diez átomos de cloro. Cada PCB difiere por la cantidad y ubicación de los átomos de cloro. No se conocen fuentes naturales de PCB. Son líquidos aceitosos o sólidos, incoloros a amarillo claro. Ciertos PCBs pueden existir como vapor en el aire. No tienen sabor especial y poseen un olor característico comparable a los compuestos clorados (DDT, Gamexane). En el mundo, ciertas mezclas comerciales de PCBs se conocen por su nombre industrial registrado, por ejemplo Aroclor (en EEUU producido por Monsanto), Los PCBs se han usado ampliamente como lubricantes y refrigerantes en transformadores, condensadores y otros equipos eléctricos ya que no son muy combustibles y son muy buenos aislantes.9 igual que muchos otros compuesto organoclorados, son muy persistentes en el medio ambiente y se bioacumulan en los sistemas vivos. como resultado de las negligentes prácticas de disposición, los PCB se han convertido en un gran problema de contaminación en muchas partes del mundo. En vista de su toxicidad y a sus contaminantes funaricos, los PCB en el medio ambiente han sido motivo de preocupación a causa de su impacto ambiental potencial sobre la salud humana, en particular si se tiene en cuenta su elevado ritmo de crecimiento y desarrollo.1

Dioxina y Furano

La dioxina, cuyo nombre genérico es policloro dibenzo-p-dioxinas (PCDD) son el nombre con el que se conoce a un grupo de 75 compuestos formados por un núcleo básico de dos anillos de benceno unidos por dos átomos de oxígeno en el cual puede haber como sustitutos de uno a ocho átomos de cloro. La dioxina más estudiada y más tóxica es la 2, 3, 7, 8 -tetracloro-dibenzo-pdioxina, conocida comúnmente como TCDD.Son los productos químicos mas tóxico sintetizado por el hombre, Permanecen en el aire, el agua y el suelo cientos de años, resistiendo los procesos de degradación físicos o químicos.Comenzaron a producirse en la década de 1930. Sus usos más frecuentes estaban en el campo de los aislantes y refrigerantes en baterías y transformadores. No se trata de un producto industrial, sino de un subproducto químico al elaborarse otros. El furano cuyo nombre genérico es policloro-dibenzofuranos (PCDF) son un grupo de 135 compuestos de estructura y efectos similares a las dioxina y cuyas fuentes de generación son las mismas. Las dioxinas y furanos tienen varias características comunes: son muy tóxicos, activos fisiológica mente en dosis extremadamente pequeñas; son persistentes, es decir no se degradan fácilmente y pueden durar años en el medio ambiente; son bioacumulables en los tejidos grasos de los organismos y se biomagnifican, esto significa que aumentan su concentración progresivamente a lo largo de las cadenas alimenticias. Por su persistencia pueden viajar grandes distancias siendo arrastrados por las corrientes atmosféricas, marinas o de agua dulce, y mediante la migración a larga distancia de los organismos que los han bioacumulado. Tal es el caso de ballenas y aves.10

Factores que modifican la toxicidad

Dependen de las siguientes variables:11
1.- Del tipo de sustancia involucrada (estructura química, propiedades fisicoquímicas, actividad biológica, persistencia en el ambiente).
2.- Del medio ambiente (temperatura ambiental, humedad, hora del día, administración simultánea de otros agentes químicos).
3.- Del individuo: edad (niños y ancianos), sexo (las mujeres pasan más tiempo en sus casas), estado de salud y nutricional, embarazo y lactancia, susceptibilidad genética, estado de salud, exposición a otras sustancias tóxicas (tabaco, alcohol), susceptibilidad genética, etc.).
4.- De la exposición (concentración, dosis, duración, frecuencia, vía de absorción).
5.- Otros elementos a considerar: contaminantes y otros compuestos peligrosos (solventes, sustancias tensioactivas), forma de presentación (líquidos emulsionables, polvos, cebos, aerosoles, tabletas o líquidos termo-evaporables, pastillas fumígenas), el tamaño de la gota del vapor o aerosol, la temperatura y otras condiciones ambientales en el momento de la aplicación, la ventilación del lugar y la adecuación del equipo de aplicación.

Fuentes ambientales

La mayoría de los COP son xenobióticos.
- Pueden entran al ambiente como resultado de:2
  • Su uso intencionado: Por ejemplo, la aplicación de plaguicidas.
  • Accidentalmente: Ya sea a causa de derrames o fuga.
  • De manera involuntaria: Por ejemplo, como resultado de la incineración de compuestos que pueden generarlos.
Sus fuentes más importantes son antropogénicas.
- Pueden ser fijas o difusas:
  • Los procesos industriales, incluyendo la generación y disposición final de desechos y la producción y uso de energía.
  • El uso de plaguicidas que los contienen, en aplicaciones agrícolas, industriales, forestales y salud pública.

 

 MÉXICO:

 Efectos de los COPs

Efectos en el medio ambiente

Tal como ocurre con la mayoría de los contaminantes ambientales, en el caso de los COP es muy difícil establecer la relación entre las enfermedades o alternativas que se observen en una especie o ecosistema, que posiblemente estos pueden causar.2
La bioacumulación en organismos de la cadena trófica, debido a que los COP son lipofílicos, es su principal afección en el ambiente,los cuales, al elevar su concentración, se convierten en tóxicos. Aunque los efectos agudos de estos contaminantes están bien documentados, desde el punto de vista son de mucho mayor interés los efectos derivados de la exposición crónica a bajos niveles. Esta bioacumulación puede causar inmunodeficiencia en la fauna, además la deficiencia de vitaminas y tiroidea y una susceptibilidad elevada a las infecciones microbianas y los trastornos reproductivos.

Efectos en la salud humana

Una serie de efectos adversos en diferentes órganos, aparatos y sistemas del ser humano se han asociado con las exposición aguda o crónica a los COP. Estos efectos se han demostrado a través de estudios clínicos y epidemiológicos en seres humanos.
Dentro de los efectos en el ser humano se encuentran:2
  1. Disminución inmunitaria.
  2. Disfunciones neurológicas.
  3. Disfunciones reproductivas.
  4. Alteraciones hormonales.
  5. Alteraciones del desarrollo.
  6. Trastorno neuroconductuales.
  7. Cáncer.
La evidencia científica acumulada los últimos 35 años permite afirmar que los COP tienen el potencial para causar efectos adverso de consideración sobre la salud humana; tanto directa en el nivel local, como en el ámbito regional y global, mediante el transporte a largas distancias y la contaminación de las cadenas tróficas.

El Convenio de Estocolmo sobre COP

En mayo de 2001, en Estocolmo, Suecia, 127 países adoptaron un tratado de las Naciones Unidas para prohibir o minimizar el uso de doce de las sustancias tóxicas más utilizadas en el mundo, consideradas como causantes de cáncer y defectos congénitos en personas y animales. Las sustancias objeto de este convenio incluyen ocho plaguicidas, entre ellos el DDT, dos productos industriales (bifenilos policlorados y hexaclorobenceno) y dos subproductos de diversos procesos de combustión (dioxinas y los furanos).12
El objetivo del Convenio de Estocolmo es la eliminación o restricción en la producción y uso de los contaminantes orgánicos persistentes que se fabrican internacionalmente. Además, se busca minimizar la generación de los contaminantes producidos de manera no intencional, como las dioxinas y los furanos. El Convenio sobre los COP es un acuerdo importante, que viene a complementar otros pactos de acción mundiales o regionales relacionados con el manejo de productos químicos, tales como el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su eliminación y el Convenio de Róterdam sobre el procedimiento de consentimiento fundamentado previo (PCFP) para ciertos productos químicos peligrosos y plaguicidas en el comercio internacional.
La Convención de Estocolmo fue firmada por el gobierno de México el 22 de mayo del 2001 y el senado la aprobó en octubre del 2002, y se ratificó en febrero del 2003. Los objetivos principales de esta Convención establecen una serie de compromisos y oportunidades para los países signatarios, entre las que se incluyen: designar un punto focal nacional; brindar asistencia técnica a otros países que lo requieran; promover la participación pública y la difusión de información y llevar a cabo actividades de investigación, desarrollo y monitoreo. (Stockholm Convention, 2001)
Entre las principales actividades comprometidas por México dentro de la Convención de Estocolmo se tienen:
  • Medidas para reducir o eliminar las liberaciones derivadas de la producción y utilización intencionales:
  1. Prohibición y/o adopción de las medidas jurídicas y administrativas necesarias para eliminar su producción y utilización, así como sus importaciones y exportaciones.
  2. Restricción en su producción y utilización
  • Vigilar que un producto químico COP se importe únicamente para fines de su eliminación ambientalmente racional o para una finalidad o utilización permitida.
  • Vigilar que un producto químico COP, que cuenta con una exención o autorización para su producción o utilización en una finalidad aceptable, tenga en cuenta las disposiciones de los instrumentos internacionales de consentimiento fundamentado previo existentes.
  • Adoptar medidas para reglamentar nuevos plaguicidas o nuevos productos químicos industriales, para prevenir la generación de COP.
  • Implementar medidas para reducir o eliminar las liberaciones derivadas de existencias y desecho, para garantizar que se proteja la salud humana y el medio ambiente mediante:
  1. Elaboración de estrategias apropiadas para determinar existencias, los productos y artículos en uso, así como los desechos generados.
  2. Definición de medidas de vigilancia para que se gestionen, recojan, transporten y almacenen de manera ambientalmente racional, los residuos con características de COP.
  3. Determinar estrategias adecuadas para identificar los sitios contaminados con productos químicos COP y, en caso de realizar el saneamiento de esos sitios, deberá efectuarse de manera ambientalmente racional, es decir reducir los niveles de estas sustancias de manera que no tengan efectos negativos a la salud o al ambiente.
  • Cooperar estrechamente con los órganos pertinentes del Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación.
Proponer la inclusión de productos químicos COP para su adhesión a la Convención de Estocolmo, mediante información científica que especifique la identidad de la sustancia, su persistencia, capacidad de bioacumularse, potencial de transporte a grandes distancias, y sus posibles efectos adversos.


¿QUÉ SON LOS CONTAMINANTES ORGÁNICOS PERSISTENTES (COPS)?
Las sustancias orgánicas que son persistentes, bioacumulables y que poseen características de toxicidad capaces de ocasionar efectos adversos a la salud o al ambiente se conocen como Sustancias Persistentes, Tóxicas y Bioacumulables (PBTs). Dependiendo de su movilidad en el ambiente, estas sustancias pueden ser de interés local, regional o global.
Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) se definieron como una subclase de los PBT, los cuales tienen las siguientes propiedades:

• Poseen características tóxicas
• Son persistentes
• Son capaces de bioacumularse
• Son propensos al transporte atmosférico de largo alcance

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¿QUÉ ES EL CONVENIO DE ESTOCOLMO?
El Convenio de Estocolmo nace de la preocupación de proteger la salud humana y el medio ambiente de los compuestos orgánicos persistentes.
En mayo de 2001, en Estocolmo, Suecia, un total de 127 países adoptaron un tratado de las Naciones Unidas para prohibir o minimizar el uso de doce de las sustancias tóxicas más utilizadas en el mundo, consideradas causantes de cáncer y defectos congénitos en personas y animales. México ratificó este Convenio el 10 de febrero de 2003.
El 17 de Mayo del 2004 entró en vigor el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), y para el cual cada país signatario deberá preparar un Plan Nacional de Implementación, mediante el cual se establecerán las acciones prioritarias para cumplir con el Convenio.
Para lograr sus objetivos, el Convenio establece varias medidas para disminuir la presencia de estos compuestos en el ambiente mediante acciones de restricción y prohibición en su producción y uso, así como también en la disminución de su generación por fuentes no intencionales. Estos doce compuestos químicos incluyen ocho plaguicidas, dos compuestos químicos industriales y dos subproductos de producción no intencionada como se muestra a continuación:

Plaguicidas Productos industriales Productos de generación no intencional
Aldrinaa
Clordanoa
DDTb
Dieldrinaa
Endrinaa
Heptacloroa
Mirexa
Toxafenoa
Bifenilos policlorados (PCB)a,c
Hexaclorobenceno (HCB)a,c
Dibenzo-p-dioxinas policloradas (PCDD)c
Dibenzo-p-furanos policlorados (PCDF)c
a Listado en el Anexo A del Convenio (para su eliminación)
b Listado en el Anexo B del Convenio (para restricción en su uso)
c Listado en el Anexo C del Convenio (para reducción de sus emisiones utilizando la mejor tecnología disponible)
La primera reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo tendrá lugar del 2 al 6 de mayo de 2005, en Punta del Este, Uruguay.
Para mayor información sobre el Convenio de Estocolmo, se recomienda consultar las siguientes páginas:
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¿CUÁLES SON LAS SUSTANCIAS CANDIDATAS?
Al tiempo que la Convención de Estocolmo ratificaba el acuerdo internacional sobre el control de doce compuestos COPs prioritarios, nuevos estudios han señalado la importancia de otras sustancias o grupos de sustancias. A este respecto, el propio Convenio de Estocolmo ha previsto procedimientos para considerar regularmente la inclusión de nuevas sustancias en el listado del Convenio. De acuerdo a lo anterior, cualquier gobierno puede, mediante una argumentación adecuada, proponer la adición de uno o más contaminantes.
En este sentido, existe evidencia creciente del impacto potencial de algunos compuestos plastificantes, varios tipos de retardantes de flama, ciertos limpiadores y surfactantes, como los alquilfenol-etoxilatos, y varios grupos de compuestos organometálicos, entre otros, los cuales se indican a continuación:
Atrazina Éteres bifenílicos policromados Hexaclorociclohexanos (HCH) incluyendo al lindano (gama-HCH)
Hidrocarburos Policíclicos Aromáticos (HPAs). Ftalatos Clordecona
Perfluoro-octan-sulfonato (PFOS) Hexabromobifenilo (HBB) Endosulfán
Parafinas policloradas (PPCs Nonil y octil-fenoles Pentaclorofenol (PCF)
Compuestos órgano-estánnicos Plomo y compuestos órgano-plúmbicos Compuestos órgano-mercúricos
Estos compuestos pueden considerarse de importancia ambiental prioritaria, y si bien a la fecha se carece de una evaluación adecuada y completa para todos ellos, los datos disponibles sugieren fuertemente la necesidad de realizar estudios más detallados sobre su impacto ambiental y efectos toxicológicos.
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¿CUÁLES SON SUS PRINCIPALES FUENTES DE EMISIÓN Y GENERACIÓN?
Aunque existen algunas fuentes naturales de COPs, la mayor parte de estas sustancias deben su origen a fuentes antropogénicas asociadas con la fabricación, uso y eliminación de determinados productos químicos orgánicos. Algunos de estos compuestos son conocidos plaguicidas (aldrina, clordano, DDT, dieldrina, endrina, heptacloro, mirex, toxafeno, atrazina, etc.) y se han utilizado extensivamente durante largo tiempo, aunque es escasa la información existente sobre las cantidades liberadas al ambiente.
Algunos otros se emplean como aditivos o auxiliares en una variedad de aplicaciones industriales (bifenilos policlorados, hexaclorobenceno, etc.). En relación a estas sustancias, a pesar de conocerse la cantidad producida y utilizada en los diferentes giros industriales (por ejemplo se estima que entre 1920, año en que fue sintetizado, y 1989 se produjeron un millón de toneladas de bifenilos policlorados en todo el mundo), es escasa la información sobre las cantidades liberadas al ambiente.
Otros COPs, como las dioxinas y los furanos, se generan como subproductos no intencionales en todo tipo de procesos de combustión entre los que se encuentran la quema de basura, incineración no controlada de residuos sólidos y peligrosos, en incendios forestales, etc. Esto hace que sea extremadamente difícil evaluar los niveles liberados al ambiente. Por otro lado, la medición de este tipo de sustancias en diversos compartimentos ambientales es extremadamente complicada y costosa, por lo que el uso de factores de emisión por tipo de fuente resulta de gran utilidad para contar con aproximaciones de los niveles presentes en el medio ambiente.
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¿CUÁLES SON SUS EFECTOS A LA SALUD Y AL AMBIENTE?
Toxicidad a la salud humana
Los seres humanos están expuestos a los Contaminantes Orgánicos Persistentes a través de los alimentos, siendo los más importantes los que son ricos en grasa (carne, pescado, lácteos, etc.). Como resultado de estudios realizados en los Estados Unidos se han encontrado Contaminantes Orgánicos Persistentes en hamburguesas, helado y pizza.
Los trabajadores y residentes de sitios localizados cerca de fuentes generadoras de COPs están expuestos además a la inhalación y al contacto cutáneo con estas sustancias. Además, se tiene exposición importante de los habitantes de las regiones árticas por la ingestión de animales con elevados niveles de COPs.
Los efectos de los Contaminantes Orgánicos Persistentes pueden ser muy sutiles y desencadenarse a bajas concentraciones, presentándose después de varios años de la exposición, llegando en ocasiones a presentarse en las subsecuentes generaciones. Esto hace que su diagnóstico sea difícil de realizar y dificulta la evaluación de los problemas potenciales de salud pública.
En los últimos años se ha estado acumulando evidencia científica para relacionar la exposición a COPs específicos con sus efectos a la salud. Entre esta se tiene:
• Cáncer.
• Impedimento en el comportamiento neuronal, incluyendo desorden en el aprendizaje, bajo desempeño mental, y déficit de atención.
• Alteraciones en el sistema inmune.
• Deficiencias reproductivas.
• Reducción del período de lactancia en madres en edad de lactancia.
• Diabetes.
El mecanismo más importante para la mayoría de estos efectos es la inducción de disfunciones en el sistema endocrino. Diversos estudios han demostrado que los COPs como la dieldrina, DDT, heptacloro, mirex, toxafeno, dioxinas y BPCs pueden causar efectos en el sistema reproductivo y hormonal, en el crecimiento celular, en el metabolismo de carbohidratos y lípidos, y sobre la concentración de iones y agua en el cuerpo.
Existen tres tipos de exposición humana:
1. La exposición aguda a altas dosis, que ocurre cuando hay accidentes o por la ingestión de alimentos altamente contaminados, como sucedió en la Bahia de Minamata, Japón por la contaminación con metilmercurio, en Seveso, Italia por la generación de dioxinas de un accidente en una planta de plaguicidas, y Taiwán por el consumo de aceite de arroz contaminado.
2. La exposición crónica de nivel medio, que está asociada con exposiciones laborales o con el consumo de alimentos contaminados.
3. La exposición crónica de bajo nivel, la cual está relacionada con la exposición a los niveles existentes en el ambiente.
En general, los efectos sobre la salud de exposiciones agudas derivadas de accidentes laborales, están bien documentados. Sin embargo, la exposición a bajos niveles y sus efectos poblacionales han sido más difíciles de estudiar, debido a que la población está expuesta a diversos COPs durante su vida, y la mayoría tiene niveles detectables desde su nacimiento.
Toxicidad al Ambiente.
Los Contaminantes Orgánicos Persistentes se han relacionado con efectos significativos para el medio ambiente en una gran variedad de especies y prácticamente en todos los niveles tróficos. Si bien la intoxicación aguda por COPs está bien documentada, preocupan en particular los efectos perjudiciales asociados con la exposición crónica a concentraciones bajas en el medio ambiente.
Los Contaminantes Orgánicos Persistentes tienen una larga vida media biológica, facilitando de esta manera la acumulación de concentraciones unitarias aparentemente pequeñas durante períodos prolongados de tiempo. Para varios de estos contaminantes, hay algunas pruebas experimentales que indican que tal exposición acumulativa a un nivel bajo puede estar asociada con efectos no letales crónicos, entre ellos una posible inmunotoxicidad, efectos cutáneos, alteración del rendimiento reproductor y carcinogenicidad patente.
Diversos autores han notificado inmunotoxicidad asociada con la exposición a diferentes COPs. Los investigadores han señalado asimismo que varios COP prevalentes, como los TCDD, los PCB, el clordano, el heptaclorobenceno, el toxafeno y el DDT han inducido inmunodeficiencia en diversas especies silvestres.
La exposición a los Contaminantes Orgánicos Persistentes se ha correlacionado con la disminución de la población de varias especies de mamíferos marinos, como la foca común, la marsopa común, el tursón y la ballena blanca del río San Lorenzo. Además se ha establecido una relación clara de causa-efecto entre el fracaso de la reproducción del visón y la exposición a algunos COPs.
La bibliografía científica ha demostrado una relación directa de causa-efecto en el visón y el hurón entre la exposición a los PCB y la aparición de disfunciones inmunológicas, problemas reproductivos, aumento de la mortalidad de las crías, deformaciones y mortalidad de adultos. De la misma forma, se ha demostrado una correlación convincente entre las concentraciones de bifenilos policlorados y dioxinas en el medio ambiente y la reducción de la viabilidad de las larvas de varias especies de peces.
En 1991, el Comité Científico Consultivo de la Comisión Internacional Conjunta de los Grandes Lagos de los Estados Unidos y Canadá revisaron la literatura existente sobre los efectos de los Contaminantes Orgánicos Persistentes en más de una docena de especies predadoras incluyendo águilas, cormoranes, truchas, visones, tortugas, y otros, encontrando que estas especies padecían de efectos importantes a la salud, además de reducción en la población y disfunciones reproductivas, adelgazamiento de la pared de los huevos, cambios metabólicos, deformidades y defectos de nacimiento, tumoraciones, cáncer, cambios en el comportamiento, fallas en el sistema hormonal y baja de defensas, entre otros.
También es digno de mención un informe en el que se indica que las ballenas blancas encontradas muertas encalladas en el río San Lorenzo con una alta incidencia de tumores, contenían concentraciones significativamente elevadas de PCB, mirex, clordano y toxafeno. Asimismo, una incidencia del 100% de lesiones tiroideas en el salmón plateado, el salmón rosado y el salmón real monitoreados en los Grandes Lagos durante los dos últimos decenios se ha asociado con un aumento de la acumulación corporal de COPs.
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Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs): un mercado bien posicionado en el sureste de Asia

Por Michel Buron (MSc), junio 2006
Introducción
El CONVENIO DE ESTOCOLMO es un tratado mundial para proteger la salud humana y el medio ambiente de los contaminantes orgánicos persistentes (COPs). Los COPs son químicos que permanecen intactos en el ambiente por períodos largos, son ampliamente distribuidos geográficamente, se acumulan en los tejidos adiposos de los organismos vivos y son tóxicos para los seres humanos y la vida silvestre.
Los COPs circulan por todo el globo y pueden causar daño donde sea que viajen. Al implementar el convenio, los gobiernos tomarán medidas para eliminar o reducir la liberación de COPs al medio ambiente.
Los gobiernos de la CE tienen la política de importar desechos peligrosos solamente si los países exportadores no tienen y/o no pueden adquirir razonablemente la capacidad para manejar los desechos concernientes de manera ambientalmente segura.
Similarmente, los países desarrollados en Asia no incentivan la exportación de desechos a países en vías de desarrollo, principio en concordancia con el Convenio de Basilea.
Actualmente los envíos más frecuentes de desechos peligrosos para su manejo son los de:
Policloruros de bifenilo (PCB), Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) como Hexaclorobenceno (HCB), DDT, clordano, toxafeno, dieldrina, aldrina, endrina, hepacloro, mirex, dioxinas, furanos y otras substancias pesticidas nocivas.
De hecho los  países asiáticos no tienen la capacidad para manejar tales desechos peligrosos y buscan su tratamiento en el exterior. Sin embargo, la entrada en vigor del Convenio de Estocolmo en mayo de 2004 prohíbe dichas actividades.
Problemática
Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) son substancias químicas extremadamente estables y son conocidas por acumularse en tejidos biológicos, por lo tanto representan un riesgo de efectos adversos para la salud humana y el medio ambiente, y representan un riesgo para el medio ambiente global. Los policloruros de bifenilo (PCBs) son una clase de hidrocarburos clorinatados que han sido utilizados extensivamente desde 1930 para una variedad de usos industriales. Consisten de dos anillos de benceno unidos por un enlace de carbono-carbono, con átomos de cloro sustituidos en cualquiera o todos de los 10 átomos de carbono restantes. Los PCBs incluyen líquidos oleaginosos móviles y resinas duras transparentes, dependiendo del grado de sustitución. Sus valiosas características provienen de su propiedad química inerte, resistencia al calor, no-inflamabilidad, baja presión de vapor y alta constante dieléctrica, y fueron utilizados ampliamente como refrigerantes en transformadores y como dieléctricos en capacitores.
Los PCTs se utilizaron en casi exactamente las mismas aplicaciones que los PCBs pero en una menor proporción. Como los PBBs también fueron utilizados como ignífugos en plásticos, revestimientos, barnices y espumas de poliuretano (Fuente 1).
Prohibición de su uso en el futuro
El Convenio de Estocolmo (www.pops.int) prohíbe la producción y uso de PCBs, salvo para equipos actualmente en uso, y ha fijado la fecha límite de 2025 para la eliminación de este uso remanente de los PCBs. El Convenio entró en vigor el 17 de mayo de 2004 y es de carácter vinculante para todas sus Partes.
La cantidad de COPs es difícil de estimar ya que casi no existe ningún inventario a un nivel nacional. Se estima una cantidad mayor a un millón de toneladas de PCBs y 100.000 toneladas de pesticidas obsoletos en países que no son miembros de la OCDE.
Las instalaciones para la destrucción de PCBs se encuentran principalmente en Europa y los EE.UU. Donde no existan instalaciones adecuadas, el transporte trans-limítrofe de los desechos de PCBs puede ser la Mejor Opción Ambiental Práctica.
Prioridades en el manejo de desechos
Los PCBs líquidos de alta concentración, PCTs y PBBs representan el mayor riesgo. Los países deberían entonces enfocarse en el manejo y eliminación de tales desechos como una prioridad de primer nivel.
• Concentración muy alta: >10% o 100.000 mg/L de desechos de PCBs
• Concentraciones media y alta: 500 ppm - 10% de desechos de PCBs
• Concentración baja: 50 - 500 ppm de desechos de PCBs
Criterios de destrucción y eliminación
El Convenio de Basilea adoptó 50 ppm (50 mg/kg de sólidos, 50 mg/L de líquidos) como el límite de concentración sobre el cual los PCBs son considerados peligrosos.
El Convenio de Basilea recomienda que todos los procesos que destruyen PCBs, PCTs y PBBs tengan un 99,9999% de eficiencia de destrucción y remoción y reduzcan los niveles de PCBs, PBBs y PCTs por debajo de un criterio con base científica.
Inventario de la capacidad mundial de destrucción de PCBs: el informe del PNUMA
Nosotros recomendamos leer “El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó en 1998 una primera edición de un inventario mundial de la capacidad de destrucción de PCBs”. Éste analiza la problemática de los PCBs, técnicas de destrucción, almacenaje y transporte, y listas de instalaciones de tratamiento que tratan o son capaces de tratar una gran variedad de substancias orgánicas cloradas y otros desechos.
En el sureste de Asia no existen actualmente instalaciones de tratamiento capaces de manejar apropiadamente los COPs. Se ha reportado que pequeñas cantidades se destruyen en hornos de cemento e incineradores de desechos peligrosos ya existentes.
Conclusiones
PNUMA reconoce a los Contaminantes Orgánicos Persistentes como un peligro inminente para la salud humana y la naturaleza y que los envíos trans-limítrofes de COPs pueden ser la mejor opción ambiental práctica. PNUMA reconoce que los incineradores de alta temperatura, la incineración en hornos de cemento y los tratamientos químicos son tecnologías probadas de destrucción. El Convenio de Estocolmo recientemente puesto en vigor (el 17/05/2004) ha fijado el 2025 como fecha límite para la completa destrucción de PCBs actualmente en uso. Debido a que actualmente no existe un centro de tratamiento en el sureste de Asia, los COPs se exportan principalmente a Europa.
La falta de instalaciones de tratamiento en el sureste de Asia resulta en una oportunidad para desarrollar dichas actividades, por ejemplo, la adaptación de instalaciones existentes como base para desarrollar una planta de tratamiento de COPs centralizada en la región.
FUENTES
1) El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó en 1998 una primera edición de un inventario mundial de la capacidad de destrucción de PCBs
2) Directrices técnicas sobre desechos comprendidos por o que contienen PCBs, PCTs y PBBs (PNUMA)
3) Tecnologías destructivas para policloruros de bifenilo (PCBs) M.S.N. Mujeebur Rahuman, Luigi Pistone, Ferruccio Trifiro y Stanislav Miertus. Comunidad Europea (1991).
4) Convenio de Basilea: Directrices técnicas sobre PCBs, PCTs y PBBs, 3er borrador, preparado por el Directorado de Prevención de Contaminación Tóxica del Medio Ambiente de Canadá, marzo de 2003.
5) PCBs en aparatos electrónicos: manejo, tratamiento y eliminación por Johanne Hanko (BizAsia Network), junio de 1999.
6) Estudio de mercado de desechos peligrosos en la costa oriental de Tailandia, Michel Buron (BizAsia Network), marzo de 2003.
7) Directiva para las leyes de los estados miembro sobre la eliminación controlada de PCBs y equipos u objetos contaminados por PCBs para su completa eliminación, Bruselas, Bélgica, 11 páginas.
8) Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (1989). Convenio de Basilea sobre el control de movimientos trans-limítrofes de desechos peligrosos y su eliminación, Acta final, Ginebra, Suiza, 91 páginas.



Situación de COP`s en México
¿CUÁL ES SU RELEVANCIA PARA MÉXICO?
Con la adhesión de México a la Convención de Estocolmo, el país adquirió una serie de compromisos y oportunidades entre las que se incluyen: designar un punto focal nacional; brindar asistencia técnica a otros países que lo requieran; promover la participación pública y la difusión de información; y llevar a cabo actividades de investigación, desarrollo y monitoreo.
Así mismo, el artículo 7 del Convenio establece que los países signatarios deberán preparar Planes Nacionales de Implementación (PNI) en los siguientes dos años a partir de la entrada en vigor del Convenio. Para esto, se deberán definir las líneas de acción para iniciar actividades tendientes a proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos de los COPs, así como construir un marco de referencia para desarrollar e implementar, en forma sistemática y participativa, una reforma regulatoria y establecer prioridades de política, y finalmente, promover el fortalecimiento de capacidades y programas de inversión.
Cabe señalar que, desde principios de la década de los ochenta, investigadores nacionales y de otros países iniciaron estudios sobre los niveles de COPs en diferentes compartimentos ambientales en México, además de que se han negociado acuerdos en el seno de la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte, para la implementación de Planes de Acción Regional (PARAN).
Última actualización en Martes, 11 de Junio de 2013 19:00
 
Antecedentes
Consciente de que los contaminantes orgánicos persistentes (COPs) plantean peligros importantes y cada vez mayores a la salud humana y el medio ambiente, en mayo de 1995 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) decidió iniciar un proceso de evaluación de 12 COPs (aldrina, clordano, DDT, dieldrina, dioxinas, endrina, furano, hexaclorobenceno, heptacloro, mirex, bifenilos policlorados (PCB) y toxafeno) y que el Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química (FISQ), elaborara recomendaciones para la adopción de medidas internacionales a ser examinadas por el PNUMA y la Organización Mundial de la Salud a más tardar en 1997. Después de varias investigaciones, el FISQ concluyó que era necesario tomar medidas a nivel internacional respecto a estos 12 COPs, incluida la elaboración un instrumento internacional jurídicamente vinculante con el fin de disminuir los peligros para la salud humana y el medo ambiente que plantea la emisión de estos contaminantes. Las recomendaciones del FISQ sirvieron de base al mandato para iniciar la negociación de un Convenio en materia de COPs.
En este contexto, a principios de 1997, el PNUMA convocó a la integración de un Comité Intergubernamental de Negociación (CIN), con la finalidad de iniciar la elaboración de un instrumento internacional jurídicamente obligatorio. La primera reunión del CIN se llevó a cabo en Montreal, Canadá en junio de 1998. En esa oportunidad, el CIN solicitó a la Secretaría que preparara un proyecto que sirviera como punto de partida para la elaboración del texto. En la elaboración de este proyecto se consideraron las disposiciones de diversos convenios ambientales y otros instrumentos internacionales, en particular: el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono y su Protocolo de Montreal; el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación; el Convenio sobre la Diversidad Biológica; el Convenio de Rótterdam sobre el procedimiento de consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional; entre otros.
La mayoría de estos contaminantes están relacionados con procesos industriales y sus principales fuentes de emisión son: la incineración de residuos peligrosos hospitalarios, de desechos domésticos, urbanos o industriales; fundición de acero; producción de cobre y aluminio secundarios; plantas sintetizadoras de hierro, plantas de extracción de magnesio; hornos de cemento; quema de terrenos con fines agrícolas; e, incendios forestales.
De 1998 a la fecha, el CIN se ha reunido en siete ocasiones: Montreal (julio 1998), Nairobi (enero de 1999), Ginebra (septiembre de 1999), Bonn (marzo de 2000), Johannesburgo (diciembre de 2000),  Ginebra (junio 2002) y Ginebra (julio 2003).
Una vez adoptado el texto del Convenio, emanado de la Quinta Reunión del CIN, se convocó una Conferencia de Plenipotenciarios en Estocolmo, Suecia del 21 al 23 de mayo de 2001, en la cual se aprobó y se abrió a firma este instrumento internacional.
El Convenio de Estocolmo representa la culminación de una lucha ambiental que ha durado más de medio siglo. Supone el reconocimiento de las propiedades tóxicas, persistentes y bioacumulativas de los COP, su capacidad de transportarse largas distancias y reconoce también los problemas de salud que originan. Asimismo, el Convenio constituye un importante avance para instrumentar el Capítulo 19 de la Agenda 21 y coadyuvar en la aplicación de los principios consagrados en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, ambos suscritos por México.
De los doce compuestos incluidos en el Convenio, principalmente tres representan un reto para nuestro país: los bifenilos policlorados (PCB’s), las dioxinas y los furanos; sin embargo, dado que éstos están sujetos a acciones específicas dentro de los Planes de Acción Regional de la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA), nuestro país ya realiza acciones especificas para lograr su reducción y eventual eliminación. Los PCBs son productos químicos producidos intencionalmente, se distinguen dos tipos de usos: cerrados, por ejemplo, en los aparatos eléctricos, como refrigerantes en transformadores; y usos abiertos, por ejemplo, como solventes de plaguicidas. Asimismo, los PCBs entran en la formulación de diversos productos como lubricantes, compuestos para la industria de la construcción, adhesivos, plásticos, insecticidas, pinturas, barnices, entre otros.
De acuerdo con la NOM-133-ECOL-2000, “Protección ambiental -Bifenilos policlorados (BPC’s)- Especificaciones de manejo” del 10 de diciembre de 2001, México tiene metas más estrictas que el propio Convenio, en virtud de que en nuestro país se ha fijado como fecha límite para la eliminación de estos compuestos el año 2008; es decir 17 años antes de la fecha establecida en el Convenio.
Las dioxinas y furanos no son producidos con fines comerciales, aunque se forman de manera espontánea en un gran número de procesos industriales en los que interviene el cloro, por ejemplo en la producción de plástico PVC, de plaguicidas y disolventes organoclorados; y, durante procesos de combustión que tienen carbono y cloro en su molécula, como ocurre en incineradores de residuos peligrosos o durante incendios accidentales de materiales o productos clorados.




Conferencias de las Partes y otras reuniones


La Primera Conferencia de las Partes se realizó en Punta del Este, Uruguay, del 2 al 6 de mayo de 2005. Entre los resultados más importantes destaca la adopción de las Reglas de procedimiento y los cuerpos subsidiarios de la Conferencia de las Partes; la ubicación de la Secretaría del Convenio en Ginebra, Suiza; la adopción provisional de las directrices sobre mejores técnicas disponibles y mejores prácticas ambientales; la decisión de favorecer al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) como la entidad principal de financiamiento del Convenio, en términos provisionales; y la composición del Comité de Revisión de Contaminantes Orgánicos Persistentes. México participó activamente en la adopción de estas decisiones y promovió la candidatura del experto mexicano Mario Yarto Ramírez, del Instituto Nacional de Ecología, como parte del Comité de Revisión de Contaminantes Orgánicos Persistente.
Del 1º al 5 de mayo de 2006, se celebró en Ginebra, Suiza, la Segunda Conferencia de las Partes del Convenio aludido. Entre los asuntos abordados destacan: el tema de incumplimiento; el Reglamento de la Conferencia de las Partes y de sus órganos subsidiarios; medidas para reducir o eliminar las liberaciones derivadas de la producción y utilización intencionales de DDT y Exenciones; Mejores técnicas disponibles y mejores prácticas ambientales; Planes de aplicación; Inclusión de productos químicos en los anexos A, B o C del Convenio; asistencia, recursos financieros y responsabilidad y reparación.
Del 25 al 27 de abril de 2007, se celebrará en Dakar, Senegal, la Segunda Reunión del Grupo de Trabajo Especial de Composición Abierta sobre el incumplimiento.
Del 30 de abril al 4 de mayo de 2007, se llevó a cabo la Tercera Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo y aún en fecha por definir se celebrará la 3ª Reunión del Comité de Revisión de Contaminantes Orgánicos Persistentes.
Actualmente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en coordinación con las diferentes dependencias involucradas, elabora el Plan Nacional de Implementación del Convenio.

Participación de México
La participación de México en la primera etapa de negociación de este instrumento buscó que éste incorporara la necesidad y urgencia del establecimiento de un sistema general de información tomando en cuenta la disparidad entre los países participantes a fin de lograr acuerdos equilibrados.

México suscribió el Convenio en el año 2001, en virtud de que los principios y compromisos acordados son consistentes con las normas y prácticas nacionales; además de que el texto recoge las aportaciones de nuestro país y refleja los intereses nacionales.

Nuestro país ratificó el Convenio de Estocolmo el 10 de febrero de 2003; y entró en vigor el 17 de mayo de 2004.

Documentos Relevantes
Texto del Convenio

Vínculos:
Sitio Oficial del Convenio
Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA), División de Tecnología y Economía
Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química


sábado, 21 de enero de 2012


Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), la nocividad que no cesa

(PL 69) RIESGOS EMERGENTES. RIEM-COPs.doc. Manuel Domene. Palabras: 3.244
Al ser sustancias de síntesis, su degradación es muy lenta, sumando efectos de bio-acumulación y bio-magnificación
La OMS advierte que “la producción y utilización de productos químicos sigue creciendo en todo el mundo” y que “se requiere urgentemente una acción multisectorial para proteger la salud humana de los efectos nocivos de unos productos químicos gestionados de forma inadecuada”.
Si el producto químico es intrínsecamente peligroso, los COPs (Compuestos Orgánicos Persistentes) unen a su peligrosidad su larga vida de potencial nocivo. Los COPs se acumulan en el organismo de los seres vivos y pueden causar graves consecuencias –aún por descubrir en muchos casos- a la salud.
 
Existe evidencia de que la contaminación por COPs nos afecta de forma grave, y en España apenas se han tomado medidas, careciendo de estudios completos que analicen las concentraciones corporales de contaminantes en la población. Su toxicidad deriva del hecho que los organismos vivos apenas podemos excretar estas sustancias, cuyas concentraciones aumentan en nuestro cuerpo a medida que crecemos.
Contaminante Orgánico Persistente
Los Contaminantes Orgánicos persistentes (COPs), también conocidos por su sigla inglesa (POPs (Persistent Organic Pollutants) son compuestos orgánicos de síntesis (fabricados por la mano humana) que se caracterizan por su larga persistencia en el ambiente, inmunes a la biodegradación dado su carácter artificial. Suelen tener efectos acumulativos fijándose en los tejidos grasos de personas y animales (a través de los animales pasan a la cadena trófica). Algunos de estos contaminantes (disruptores endocrinos) tienen efectos hormonales, pudiendo inducir mutaciones en la reproducción de los seres vivos (personas incluidas).
Por sus características intrínsecas y sus toxicocinética (evolución en los organismos infectados), los COPs desarrollan procesos de bio-acumulación y bio-magnificación, conceptos que se desarrollarán en este artículo.
Dada su resistencia a la degradación, los COPs acaban diseminándose por todo el planeta, apareciendo en lugares donde no han sido empleados, especialmente las zonas frías del globo terrestre. Pese a vivir muy lejos de los lugares donde se emplean y liberan estas sustancias, los esquimales –también la fauna polar- han acumulado en sus tejidos, a través de la alimentación, altas concentraciones de compuestos como los PCBs, circunstancia que está provocando los más diversos problemas de salud, sobre todo reproductivos.
Su potencial nocivo de los COPs no sólo amenaza la salud de los seres vivos, también suponen un riesgo para el medio ambiente. Así pues, la prioridad es la eliminación o sustitución de estas sustancias, evitándose la exposición (no existen niveles seguros de exposición debido a su persistencia). Particularmente, debe evitarse la exposición de mujeres en edad de concebir, gestantes y criaturas lactantes.
El que no se usen los productos alternativos (cuando éstos existen) obedece a una inercia –de imposible justificación- basada en intereses comerciales.
Clasificación de los COPs
El uso masivo de los COPs se inició en 1945 con la irrupción en el escenario industrial del archiconocido plaguicida DDT (dicloro-difenil-tricloroetano), cuyo uso se prohibió (en Estados Unidos) en 1972.
Además del considerado como ‘pionero’, existen otros tipos de COPs, como los pesticidas, insecticidas órgano-clorados, Aldrina,  Endrina,  Bifenil policlorado (PCB) y Dioxinas y furanos. No está de más volver a recordar que, una vez los compuesto organoclorados han entrado en el medio ambiente, se degradan lentamente y, por tanto, tienden a acumularse.
ISTAS (Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud) nos recuerda otra clasificación basada en la convención internacional sobre las medidas a adoptar con los contaminantes. “El Convenio de Estocolmo clasifica las sustancias COP en cinco anexos, en función de las medidas que se han decidido adoptar sobre ellas (eliminación, restricción o reducción de emisiones) o de la fase del proceso de evaluación de riesgos en que se encuentren”.
-COP Anexo A: sustancias COP a eliminar
-COP Anexo B: sustancias COP sujetas a restricciones de uso
-COP Anexo C: sustancias COP cuyas emisiones han de reducirse
-Candidato COP Anexo D: sustancia que reúne los criterios de selección para ser considerada COP por sus propiedades intrínsecas.
-Candidato COP Anexo E: sustancia que reúne los criterios de selección como COP, y cuya evaluación de riesgos pone de manifiesto que puede ser transportada a larga distancia en el medio ambiente, puede tener efectos adversos en la salud humana y/o en el medio ambiente.
-Candidato COP Anexo F: sustancias COP que requieren acción global (han pasado las etapas previas de evaluación de los Anexos D y E) y que están en fase de evaluar las medidas globales a adoptar: eliminación, reducción de emisiones o restricción.
La “docena sucia”
No es el título de ninguna película. La “docena sucia” es una nómina de contaminantes para los que la Convención de Estocolmo pide “medidas internacionales”, eufemismo de “prohibición”.
Entre los doce COPs sucios encontramos:
-Pesticidas: aldrina, clordano, DDT, dieldrina, endrina, heptacloro, mirex y toxafeno.
-Productos químicos industriales: hexaclorobenceno (HCB) y bifenilos policlorados (PCB), muy usados como líquidos de aislamiento eléctrico (transformadores de la red de distribución eléctrica).
-COPs que se generan de forma no intencionada: dioxinas y furanos.
En el año 2007, el Convenio de Estocolmo amplió de 12 a 17 las sustancias tóxicas a eliminar o restringir, -incluyendo retardantes de llama como el pentabromodifeniléter y hexabromobifenilo, pesticidas como el lindano y la clordecona, y surfactantes y antiadherentes como los perfluorooctosulfonatos (PFOS).
La paradoja es que, tras décadas de esfuerzo, ni tan sólo se ha conseguido prohibir y eliminar satisfactoriamente esas doce sustancias iniciales sobre las que tanto consenso existía y, en algunos casos, evidencias de su alta nocividad desde hace cinco décadas.
Y hablar de ‘docenas’ es por utilizar términos usuales de nuestra vida. Sabemos que existen miles de contaminantes, y que éstos actúan de manera conjunta creando un cóctel tóxico. Carece de sentido analizar los efectos específicos de un contaminante por separado, cuando su ataque –salvo casos muy limitados- siempre será en combinación con otros tóxicos. La evidencia científica que cobra fuerza es que los contaminantes químicos interactúan unos con otros, pudiendo causar más daños juntos que por separado. Los defensores de la salud ambiental arremeten contra determinada toxicología convencional, así como la forma en que las compañías comerciales realizan los estudios analizando los efectos separadamente, compuesto a compuesto, por entender que dichas compañías están falseando (minimizando) la percepción y el alcance de los riesgos reales.

La “docena sucia” (Contaminantes Orgánicos Persistentes)
Anexo
Nombre
Número CAS
Excepciones
A. Eliminación
Aldrina
309-00-2
Producción: ninguna
Uso: insecticida
y ecto-parasiticida
A. Eliminación
Bifenilos Policlorados
Varios
Producción: ninguna
Uso: de acuerdo con la parte II del Anexo A del Tratado
A. Eliminación
Clordina
57-74-9
Producción: inscritos
Uso: Ecto-parasiticida, termiticida y como aditivo para adhesivos
de contrachapado
A. Eliminación
Dieldrina
60-57-1
Producción: ninguna
Uso: operaciones agrícolas
A. Eliminación
Endrina (plaguicida)
72-20-8
Ninguna
A. Eliminación
Heptacloro
76-44-8
Producción: ninguna
Uso: termiticida, cajas de cableado subterráneo
A. Eliminación
Hexaclorobenceno
118-74-1
Producción: inscritos
Uso: solvente
para insecticidas
A. Eliminación
Mirex
2385-85-5
Producción: inscritos
Uso: termiticida
A. Eliminación
Toxafeno
8001-35-2
Ninguna
B. Prohibición
Dicloro difenil tricloroetano (DDT)
50-29-3
C. Producción intencionada
Bifenilos Policlorados (PCBs)
Varios
C. Producción intencionada
Dioxina
y Dibenzofuranos
Varios
C. Producción intencionada
Hexaclorobenceno
118-74-1

Efectos biológicos de los COPs
Los COPs afectan a los seres humanos, animales y medio ambiente, causando daños que muestran síntomas agudos y crónicos. Los ‘nasciturus’ (literalmente, el que ha de nacer) se hallan expuestos desde la concepción, pues estos contaminantes pueden atravesar la placenta, además de excretarse en la  leche materna (contaminación durante la lactancia).
Los COPs son susceptibles de producir defectos en la circulación sanguínea, en la formación del aparato urinario, alteraciones neurológicas, nacimientos con malformaciones, cánceres y alteraciones genéticas.
Desencadenan indeseables efectos endocrinos u hormonales. Los COP pueden suplantar a las hormonas, inducir una respuesta fuera de tiempo o cerrar la entrada e inhibir la respuesta, ocasionando trastornos de desarrollo reproductivo, disminución de esperma, defectos de nacimiento, pérdida de fertilidad, aumento de la  hiperactividad en niños, problemas de aprendizaje, entre otros.
Los efectos en el ecosistema incluyen feminización de machos y masculinización de hembras y comportamientos anormales.
En nuestro país entre los generadores de COP se pueden mencionar la fabricación de productos químicos, reciclado de metales, blanqueo de pulpa de papel, combustión de carbón vegetal, fundición  de cables de cobre (revestidos con policloruro de vinilo, PVC), incineradores (de residuos municipales, peligrosos, médicos), quema a cielo abierto,  combustión de madera, etc.
·Potencial nocivo durante décadas
El periodo de latencia de estos compuestos no se está teniendo en cuenta en nuestra sociedad. Por ejemplo, el DDT se prohibió a mediados de los años 70 y, treinta y cinco años después, todavía encontramos sus trazas en el 88% de la población.
Se sospecha con fundamento que muchos de estos contaminantes actuaron –y actúan- como catalizadores de enfermedades y trastornos prevalentes en la actualidad, como son la infertilidad, malformaciones congénitas, problemas de aprendizaje y desarrollo neuro-conductual, obesidad, diabetes, varios tipos de cáncer, o enfermedades neuro-degenerativas (Alzheimer, Parkinson, etc). Miquel Porta admite que “es cierto que el conocimiento sobre los efectos adversos de los COPs está lleno de incertidumbres, pero ello no debe ser obstáculo para que actuemos contra sus efectos más perniciosos”.
Por suerte, la mayoría de la población tiene concentraciones de COPs muy inferiores a las de una relativa minoría. Pero en esta minoría se encuentran personas con concentraciones de hexaclorobenceno 6.074 veces superiores a la que consideraríamos como tasa normal. Sin ánimo de crear alarma, también conviene tener presente que, según los expertos, la lista de contaminantes tóxicos persistentes es mucho más extensa que la lista “regulada oficialmente”, y que, como siempre ocurre en estos casos, las consecuencias no se verán hasta dentro de unos años. Así pues, no está de más ir empezando a prevenir.
Miquel Porta cree que, para afrontar el problema (de salud tanto pública como laboral), la sociedad debe “informarse, concienciarse y organizarse…”, apoyando, entre otras iniciativas, “la investigación sobre salud y medio ambiente”, pues al fin y a la postre, según dice “todo depende de cómo queramos vivir (y morir)”.
Dioxinas: alto potencial tóxico
Desde 1976, con el triste accidente químico de Seveso (Italia) –que ha dado origen, incluso, a la Directiva Seveso sobre sustancias peligrosas- las dioxinas nos sobresaltan con nuevos hallazgos sobre su malignidad o el descubrimiento de puntuales intoxicaciones en productos de alimentación (carnes, lácteos, aves…).
La mejor prevención contra esta sustancia de la “docena sucia” es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “instaurar controles rigurosos de los procesos industriales con miras a minimizar en lo posible su formación”. El control de los focos de emisión no es, hoy por hoy, más que un desiderátum plagado de incumplimientos por motivos espurios, afán de lucro combinado con ignorancia superable o, directamente, dolo.
También debe extremarse la vigilancia de la cadena alimentaria, pues más del 90% de la exposición humana se produce a través de los alimentos, especialmente los productos cárnicos y lácteos, pescados y mariscos. La acumulación tóxica se aloja en el tejido graso.
Abundando en el tema de las fuentes de contaminación por dioxinas, citamos a la OMS, que señala que “las dioxinas son fundamentalmente subproductos de procesos industriales, pero también pueden producirse en procesos naturales como las erupciones volcánicas y los incendios forestales.
Las dioxinas son subproductos no deseados de numerosos procesos de fabricación tales como la fundición, el blanqueo de la pasta de papel con cloro o la fabricación de algunos herbicidas y plaguicidas. En cuanto a la liberación de dioxinas al medio ambiente, la incineración descontrolada de desechos (sólidos y hospitalarios) suele ser la causa más grave, dado que la combustión es incompleta. Existe tecnología que permite la incineración controlada de desechos con bajas emisiones”.
La OMS también llama la atención sobre los aceites industriales contaminados con PCBs. En España se utilizaron profusamente como líquido aislante-refrigerante en los transformadores de la red eléctrica. “Existen en todo el mundo grandes depósitos de aceites industriales de desecho con PCB, muchos con grandes concentraciones de PCDF. El almacenamiento prolongado y la eliminación inadecuada de este material pueden liberar dioxinas hacia el medio ambiente y contaminar los alimentos humanos y animales. Los residuos con PCB no se pueden eliminar fácilmente sin que contaminen el medio ambiente y la población humana. Esos materiales tienen que ser tratados como residuos peligrosos, y lo mejor es destruirlos mediante incineración a altas temperaturas”, cita la OMS.
Escándalos recientes por contaminación de alimentos con dioxinas nos remiten a Bélgica, donde la contaminación afectó a los pollos, huevos y carne, y cuyas causas –no completamente esclarecidas- apuntaban a piensos contaminados por aceites de origen industrial que contenían PCBs (un fraude alimentario y contra la salud pública que nos recuerda al escándalo del aceite de colza de la década de los 80 en España). En Francia, el contenido de dioxinas en la leche de las vacas de la zona de Lille, obligó a prohibir su consumo; y a cerrar temporalmente tres incineradoras de residuos urbanos de los alrededores, sospechosas de haber contaminado la atmósfera y el entorno vegetal.
“Mientras en el resto de Europa se buscan soluciones para frenar la creciente contaminación por dioxinas, la sociedad española permanece ajena a este peligro, y las administraciones no solamente lo ignoran, sino que además se muestran reticentes a prohibir la fabricación de productos que contienen o crean dioxinas, rehúsan las tecnologías industriales que evitan su formación, y promueven la construcción de plantas incineradoras, que son el principal foco de emisión”, denuncian diversos organismos relacionados con la salubridad del medio ambiente en nuestro país.
Respecto de sus efectos perniciosos, cabe insistir nuevamente que las dioxinas pueden desplazarse a gran distancia desde la fuente de emisión, y que se bio-acumulan en las cadenas alimentarias. Los fetos y embriones de peces, aves, mamíferos y seres humanos son muy sensibles a sus efectos tóxicos. Por si fuera poco, no existe un nivel seguro de exposición a las dioxinas (la bio-acumulación es como un efecto repetitivo). Las dioxinas producen cáncer en el ser humano. Dosis inferiores a las asociadas con cáncer ocasionan alteraciones en los sistemas inmunitario, reproductor y endocrino.
La exposición humana a dioxinas y similares se ha asociado a una serie de efectos tóxicos, entre ellos inmuno-toxicidad, trastornos del desarrollo y el neuro-desarrollo, y alteraciones de las hormonas tiroideas y esteroideas y de la función reproductiva. Los efectos sobre el desarrollo son el criterio de valoración de la toxicidad más sensible, de modo que los niños, especialmente los lactantes con el pecho materno, constituyen la población de mayor riesgo.
Bibliografía
-OMS. Organización Mundial de la Salud. “Las dioxinas y sus efectos en la salud humana”.
-FODESAM. Fondo para la defensa de la Salud Ambiental.
-ISTAS. Instituto de Trabajo, Ambiente y Salud. Contaminantes Orgánicos Persistentes.
DESPIECE 1
¿Sabía que somos seres tóxicos andantes?
En nuestra carrera evolutiva hemos aumentado el cubicaje de nuestro cerebro, y hemos experimentado otras evoluciones no tan positivas, como el aumento de nuestra carga tóxica. Los habitantes de los países occidentales acumulamos concentraciones de cientos sustancias tóxicas peligrosas, muchas de ellas de origen artificial. Al respecto se han realizado análisis muy serios por parte de diversas instituciones científicas.
En España uno de los científicos que se ha ocupado más de este tema ha sido el epidemiólogo Miquel Porta que lamenta que la Administración española aún no se haya ocupado debidamente de monitorizar sistemáticamente esta cuestión en la población nacional.
Lo que más ha contribuido a divulgar esta realidad fue una acción de World Wildlife Fund (WWF –Fondo Mundial para la Naturaleza) en la que se encargó a unos laboratorios el análisis de la sangre de una muestra de eurodiputados y otras personas de diecisiete países.
Se detectaron 76 productos tóxicos, persistentes y bio-acumulativos, con una media por persona de 41 compuestos. Entre las sustancias detectadas se encontraban los recurrentes hexaclorobenceno, lindano, policlorobifenilos, dioxinas, DDT, ftalatos, compuestos perfluorados, endosulfán,… En fin, los habituales de la ‘docena sucia’, que nos colonizan a través de la dieta, el agua, el aire, los cosméticos, perfumes...
La creencia general (mal de muchos, remedio de tontos) es que tenemos unas bajas concentraciones, que serían inocuas. Sin embargo, la ciencia más avanzada contradice el concepto de “baja concentración”, llegando a insinuar que la baja pudiera tener efectos biológicos peores que la alta concentración tratándose de estas insidiosas sustancias tóxicas.
DESPIECE 2
España, ‘paraíso’ de los CTP (COPs)
La situación de España frente a los riesgos químicos emergentes es particularmente grave, según señala el investigador Miquel Porta Serra, quien presenta el tema en toda su extensión y crudeza en el libro “Nuestra contaminación interna. Concentraciones de CTP en la población española”, publicado por Editorial Catarata.
·Agentes CTP con nombre y apellido
Miquel Porta ha estudiado la contaminación causada por la acumulación en el interior del organismo de contaminantes químicos como plaguicidas, residuos industriales o metales pesados. Entre esos contaminantes están el DDT, los hexaclorociclohexanos (como el lindano) y el hexaclorobenceno, los policlorobifenilos (PCB) o las dioxinas. Éstos y otros contaminantes se encuentran en el entorno industrial, pero también hemos de ser conscientes que se encuentran en las grasas de los alimentos que ingerimos.
·Toxicidad
Su toxicidad deriva del hecho que “los organismos vivos apenas podemos excretar estas sustancias, cuyas concentraciones aumentan en nuestro cuerpo a medida que crecemos (se hacen ‘residentes’ y se magnifican). Las hallamos en la sangre, grasa corporal, placentas, líquido amniótico, etc. Contienen átomos de cloro, que hacen que se disuelvan muy bien en las grasas, de ahí que este tejido actúe como reservorio de los contaminantes. ¡Ojalá y el paraíso español nunca degenere en un infierno de Dante por mor de los COPs, a los que tan poca atención prestamos!
DESPIECE 3
Bio-acumulación y bio-magnificación
En toxicología, es el proceso de concentración de sustancias químicas en organismos vivos, alcanzándose concentraciones más elevadas que las existentes en el medio ambiente o en los alimentos. Las sustancias bio-acumulables aumentan de concentración a medida que se avanza en el nivel trófico en la cadena alimenticia. Las principales vías de entrada en nuestro organismo son la respiratoria, la digestiva y la tegumentaria (epidermis).
El término ‘bio-acumulación’ lo creó en los años 60 un grupo de naturalistas estadounidenses que encontraron altas concentraciones de DDT en el organismo de algunas especies de aves, lo que conduciría a la posterior prohibición de aquel compuesto órgano-clorado, componente principal de los insecticidas.
La bio-acumulación y la bio-magnificación son un tándem indisociable. Cuando se produce una bio-acumulación de sustancias tóxicas en el medio que sea, se habla de bio-magnificación. Estudiando las poblaciones del ecosistema afectado, se observa que a medida que se asciende en las diferentes cadenas tróficas, la concentración del tóxico es mayor. Por decirlo de otro modo, los predadores siempre tienen mayor concentración de sustancias tóxicas que sus presas (los tejidos-reservorios de los diferentes infectados no consiguen la excreción del tóxico, de ahí su magnificación a lo largo de la cadena. Y el ser humano se encuentra en la cúspide de esta espiral tóxica).
© Manuel Domene Cintas. Periodista
Pie de Cuadro 1 “Docena sucia”:
Sustancias reguladas o “docena sucia”, según el Convenio de Estocolmo, sobre las que es preciso actuar debido a sus efectos dañinos. Nótese que los Bifenilos Policlorados (PCBs) aparecen en las categorías A y C.
Pie de foto COPs-smog:
La neblina o smog que cubre el cielo de muchas ciudades es un cóctel tóxico que afecta a todos sus habitantes
Pie de foto COPs-alimentos:
Los contaminantes orgánicos persistentes se acumulan en el tejido graso de todos los integrantes de la cadena trófica
Pie de foto COPs-vertedero:
La quema convencional e incontrolada de residuos al aire libre introduce en la atmósfera las temidas dioxinas




Compuestos
Orgánicos
Persistentes
S
Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs)
¿Qué son?
Los contaminantes orgánicos persistentes (COPs) son mezclas y compuestos químicos a base de carbono que incluyen químicos industriales como los PCBs, plaguicidas como el DDT y residuos no deseados como las dioxinas. Los COPs son principalmente productos y subproductos de la actividad industrial, de origen relativamente reciente.
Los COPs liberados al ambiente pueden viajar a través del aire y el agua hacia regiones muy distantes de su fuente original. Los COPs pueden concentrarse en los organismos vivos, incluidos los humanos, hasta niveles que pueden dañar la salud humana y/o el ambiente, aún en regiones alejadas donde son usados o emitidos.
Se dice que son persistentes porque permanecen mucho tiempo en el ambiente, incluso decenas de años, resistiendo la degradación por el sol, su degradación química y la degradación por otros microorganismos.
Otra de sus característica es que son bioacumulables, es decir, se acumulan en los tejidos grasos de los organismos. Se biomagnifican, aumentan su concentración en cientos o hasta millones de veces a medida que van subiendo en las cadenas alimenticias.
Se dispersan ampliamente en el medio ambiente, a través del viento, ríos y corrientes marinas, trasladándose a todas partes del planeta. Se han encontrado en el agua, suelo, sedimentos, animales y personas, incluso en el Artico y en lugares muy alejados de donde originalmente fueron liberados.
Los COPs tienen el potencial de dañar a las personas y las cuales, se encuentran actualmente en el ambiente, en la vida silvestre y en los humanos. Algunos COPs, en concentraciones extraordinariamente bajas, pueden alterar funciones biológicas normales, incluyendo la actividad natural de las hormonas y otros mensajeros químicos y dispara una serie de efectos potencialmente dañinos.
Lista de los 12 COPs
Hexaclorobenceno (HCB)
Fungicida usado para el tratamiento de semillas de trigo, cebolla, sorgo. Se encuentra como impureza en varias formulaciones de plaguicidas. También es un producto industrial secundario.
Endrín
Insecticida usado principalmente en campos de cosechas de algodón y granos. Usado como raticida para controlar ratones y topos. También usado para combatir aves.
Mirex
Insecticida estomacal usado para combatir hormigas desfoliadoras, termitas, hormigas arrieras. También usado como retardador de fuego en plásticos, caucho, materiales eléctricos.
Toxáfeno
Una mezcla de mas de 670 sustancias químicas, es usado como insecticida principalmente en el control de insectos de algodón y otros cultivos. Además es usado en el control de garrapatas y ácaros en el ganado y matar peces indeseables en lagos.
Clordano
Insecticida de contacto de amplio espectro, usado en cultivos agrícolas incluyendo vegetales, granos pequeños, maíz, papas, caña de azúcar, frutas, nueces, cítricos, algodón y yute. Usado en céspedes residenciales y jardines. También usado en el control de termitas.
Heptacloro
Insecticida estomacal y de contacto, usado principalmente contra insectos de suelo y termitas. También se usa contra insectos de algodón, saltamontes, algunas plagas de cultivos y para combatir el paludismo.
DDT
Insecticida usado en cultivos agrícolas, particularmente algodón. Actualmente se usa especialmente como control de vectores.
Aldrin y Dieldrin
Insecticidas usados en cultivos de maíz, papas y algodón. También usado para el control de termitas.
Bifenilo Policlorados (PCBs)
Utilizados en una variedad de usos industriales, incluyendo transformadores eléctricos y fluidos de intercambio de calor, aditivos para pintura, en papel para copias sin carbón y en plásticos.
Hexaclorobenceno (HCB)
Una sustancia química industrial utilizada para hacer fuegos artificiales, municiones y caucho sintético. También es un producto secundario de la manufactura de sustancias químicas industriales incluyendo el tetracloruro de carbono, percloretileno, tricoloetileno y pentaclorobenceno.
Dioxinas
No son producidas comercialmente de manera intencional y no se sabe que tengan ningún uso. Son los productos secundarios resultantes de la producción de otras sustancias químicas, como plaguicidas , cloruro de polivinilo y otros solventes clorados.
Furano
Uno de los contaminantes principales de los PCBs. Producto secundario frecuentemente enlazado a la dioxina. Son de hecho un grupo consiste de 115 cogéneres con los mismos efectos biológicos que las dioxinas pero menos potentes.
El PCB y el HCB son sustancias químicas industriales que se utilizan con varios fines, las dioxinas y furanos son productos secundarios que se forman como resultantes de la producción de otros químicos, y los 8 restantes son utilizados como plaguicidas organoclorados.
Daños producidos por los COPs
  • Contaminan los alimentos, especialmente los lácteos y la carne.
  • Pasan al feto a través de la placenta y se excretan en la leche materna
  • Producen efectos crónicos como el cáncer y malformaciones en animales y seres humanos.
  • Contaminan el suelo, atmósfera, agua, flora y fauna silvestre.
  • En animales producen baja reproducción, funcionamiento anormal de la tiroides y otros desarreglos del sistema hormonal, feminización de los machos y masculinización de la hembras, anomalías del comportamiento, tumores, cáncer y malformaciones congénitas.
  • En los humanos pueden producir cáncer y tumores en múltiples sitios, desarreglos neuroconductuales incluyendo problemas de aprendizaje, reducción del rendimiento y cambios en el temperamento, cambios en sistema inmunológico y neurológico, problemas reproductivos y desordenes ligados al sexo, producen la endometriosis (desorden ginecológico, crónico y doloroso, en el que los tejidos del útero crecen fuera del útero) el aumento de la incidencia de la diabetes y otras.
Alternativas para el uso de COPs
  • En lugar de DDT programas de control integral del mosquito y del paludismo: insecticidas alternativos, repelentes botánicos mejoramiento de vivienda, detección y tratamiento oportuno de enfermos.
  • En lugar de plaguicidas químicos fomentar el manejo ecológico de plagas: control biológico, insecticidas botánicos, fertilización biológica, rotación y asociación de cultivos.
  • Evitar la incineración de residuos clorados presentes en los desechos hospitalarios, residuos peligrosos y basura urbana; y apoyar programas de producción más limpia y tecnologías de tratamiento que no produzcan dioxinas.
  • Eliminar el PVC en los envases y artículos de consumo humano.
  • Usar gas en lugar de residuos peligrosos como combustible en hornos de cemento.
Bibliografía
www.greenpeace.org.ar
www.geocities.com/rap_al/Convenios2a.html
Clive Ponting; Historia Verde del Mundo; Ed. Paidos

Grupo de Compuestos Orgánicos Persistentes del CIEMAT

Se presenta el Grupo de Compuestos Orgánicos Persistentes del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) que trabaja dentro del Programa “RESIDUOS” (Gestión Sostenible de Residuos Industriales y Domésticos que contienen sustancias persistentes, bioacumulables y tóxicas, y otros contaminantes prioritarios: Desarrollo de soluciones para su caracterización, reciclado y eliminación) de la Comunidad de Madrid.

La historia moderna de los compuestos orgánicos persistentes, COPs, comenzó en 1945 con la producción a gran escala del DDT como insecticida para erradicar los desastres producidos por los insectos en los campos, y para controlar los mosquitos. Al cabo de 20 años comenzó a crecer la preocupación debido a la evidencia de muertes en animales salvajes, especialmente en aves de presa. Pronto, el DDT se halló ampliamente distribuido por todo el medio y alrededor de 1970 se detectó en la grasa de mamíferos marinos del Ártico, a miles de kilómetros de la fuente de origen.
            Desde entonces, la preocupación sobre los COPs ha ido en aumento, ya que se ha comprobado que son muy estables, resisten la degradación fotolítica, química y biológica y muestran, consecuentemente, una alta persistencia. Se caracterizan por una alta lipofilia, resultando bioacumulativos en los tejidos grasos de los organismos vivos. Presentan una presión de vapor relativamente baja, que posibilita el denominado “efecto de destilación/fraccionamiento global” que les permite moverse a grandes distancias a través de la atmósfera y distribuirse ampliamente por todo el planeta. Se condensan sobre las regiones más frías de la tierra, incluyendo regiones donde nunca se han empleado este tipo de compuestos. Además, también son transportados, en bajas concentraciones, junto a las aguas marinas y continentales. Por todo ello, deben tratarse como un problema transfronterizo que requiere medidas a escala internacional.
            Las iniciativas de regulaciones nacionales o regionales para la consecución de medidas que eviten sus impactos adversos globales, no son efectivas sin la colaboración con otros países y no pueden controlar adecuadamente las emisiones de COPs al medio ambiente. Se precisa una acción global para combatir esta problemática. Así, en la actualidad, el Convenio de Estocolmo, convenio internacional que entró en vigor en España en 2004, regula una lista de COPs integrada por doce sustancias a las que se les denomina “docena sucia”.
            En el caso de los pesticidas organoclorados y de los productos industriales, el convenio marca como objetivo la prohibición y uso de los mismos. Sin embargo, en el caso de los COPs de producción no intencional, es decir, aquellos COPs que son subproductos no deseados de determinados procesos energéticos e industriales, el problema es diferente y la meta se dirige hacia su máxima reducción y cuando sea posible su eliminación definitiva.
            Debido a la especial problemática de estos últimos, las actividades del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, CIEMAT, a través del Grupo de Compuestos Orgánicos Persistentes, están enfocadas hacia el estudio de aquellos contaminantes de origen no intencionado. Estas actividades se pueden clasificar como: 1) realización del Inventario Nacional de Dioxinas y Furanos, 2) desarrollo y optimización de tecnologías alternativas y 3) nuevos contaminantes.

Realización del inventario Nacional de Dioxinas y Furanos
Para proteger la salud humana y el medio ambiente, el Consejo de Ministros Europeo estableció en 1993 el objetivo político de reducir las emisiones de dioxinas en un 90%, teniendo como referencia el año 1985. A fin de poder establecer las medidas y estrategias oportunas para llegar a este objetivo, se consideró necesaria la realización de un inventario Europeo de fuentes industriales y una estimación de las emisiones totales de cada uno de los Estados Miembros. En el caso de España, en 1997 se firmó un Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Medio Ambiente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el CIEMAT, por el que con la imprescindible ayuda voluntaria de las industrias afectadas, se están  llevando a cabo los trabajos para la realización de este inventario a nivel nacional.
Es de suma importancia que cada país miembro realice las medidas oportunas y establezca sus propios inventarios, ya que las emisiones suelen variar de unas instalaciones a otras. Las tecnologías de control de gases, filtros y materias primas son características de cada instalación y, por lo tanto,  deben evitarse al máximo las extrapolaciones de medidas realizadas en países diferentes. Asimismo, el inventario nacional puede servir para que las propias industrias, una vez conocida su aportación a la emisión total, puedan ir introduciendo mejoras tanto en sus sistemas de tratamiento de gases como en los procesos de producción, con el fin de conseguir la minimización de dichos contaminantes y cuando sea posible su eliminación definitiva.
Hasta el momento, a través del Inventario Nacional de Dioxinas y Furanos, se han estudiado los sectores de incineración de residuos sólidos urbanos, depuración de aguas residuales, cloro-álcali, galvanización en caliente, producción de cemento, y generación de energía y se está comenzando la investigación de los sectores de producción de aluminio y cobre secundario.

Desarrollo y optimización de tecnologías alternativas
El análisis de compuestos orgánicos persistentes, concretamente PCDDs/PCDFs y PCBs, es un proceso largo y complicado que requiere de una metodología bien definida. Los problemas asociados a estas determinaciones se deben principalmente a la necesidad de analizar una gran variedad de matrices muy complejas, en las que dichos compuestos se encuentran en niveles traza y en presencia de un gran número de sustancias interferentes, normalmente en concentraciones más elevadas. Los métodos convencionalmente propuestos son los recogidos en las normas americanas, EPA-1613, EPA-1668, y las normas europeas referidas al análisis de dioxinas en emisiones EN-1948 (1,2,3). Su base es el marcaje isotópico con 13C y/o 37Cl,  la extracción mediante Soxhlet con tolueno o hexano/acetona, la purificación y fraccionamiento del extracto mediante cromatografía de adsorción sólido-líquido en columnas abiertas de sílica, alúmina y carbón activo y el análisis mediante cromatografía de gases de alta resolución acoplada a espectrometría de masas de alta resolución (HRGC-HRMS).
Las etapas de obtención y tratamiento del extracto suponen un verdadero cuello de botella para la determinación de este tipo de contaminantes, ya que son necesarios de 5 a 7 días para conseguir un extracto listo para la determinación instrumental. Por ese motivo, en el CIEMAT se han optimizado nuevas técnicas de extracción y purificación con el objetivo de disminuir el tiempo y el volumen de los disolventes orgánicos utilizados, evitando pasos intermedios de manipulación de la muestra y buscando la máxima automatización del proceso, mediante la extracción simultánea del mayor número de muestras posibles. Las técnicas de extracción optimizadas: Extracción con Fluidos Presurizados(PFE) y Extracción Asistida por Microondas (MAE), presentan como ventaja la posibilidad de utilizar temperaturas y presiones elevadas, lo que mejora drásticamente la velocidad del proceso de extracción, realizándose éste en un tiempo de una hora.
Respecto a las posibilidades de optimizar las etapas de fraccionamiento y purificación, algunos laboratorios, entre ellos el del CIEMAT, utilizan un sistema automatizado, Power-PrepTM (Fluid Management System), donde se introducen los extractos a presión a través de columnas cerradas. La elección de disolventes con la adecuada polaridad, permite la separación simultánea de los distintos compuestos. El tiempo de proceso, mediante esta tecnología queda reducido a unas dos horas, de manera que estas primeras etapas dejan de ser un problema.
Por otra parte, los elevados costes de adquisición y mantenimiento, tiempos de parada necesarios para el mismo, y el personal especializado que se requiere para el funcionamiento de la tecnología de espectrometría de masas de alta resolución, hacen que este tipo de análisis resulte excesivamente caro y, así, el conocimiento de estos contaminantes se ve limitado por condicionantes económicos. Para solventar este problema, desde hace varios años en el CIEMAT se está utilizando la espectrometría de masas de baja resolución con detector de trampa de iones trabajando en modo tándem (LRMS/MS), como una alternativa de bajo coste muy interesante comparable a la HRMS. Se han obtenido resultados muy satisfactorios en muestras medioambientales como cenizas, efluentes de depuradora, sedimentos, fangos etc…

Nuevos contaminantes: retardantes de llama bromados
El Convenio de Estocolmo deja abierta la posibilidad de ampliar la denominada “docena sucia”, de compuestos orgánicos persistentes siempre que los nuevos candidatos reúnan las características necesarias para ser definidos como tales, es decir las características de persistencia, bioacumulación, potencial de transporte a larga distancia en el medio ambiente y efectos adversos para la salud o el medio ambiente. 
Por ese motivo, y dada la aparición de nuevos compuestos que son “posibles candidatos”, el Grupo de Compuestos Orgánicos de Ciemat posee una línea de trabajo encaminada hacia la investigación de los mismos. Este es el caso de los “Retardantes de llama bromados, compuestos organohalogenados que contienen una o varias moléculas de bromo en su estructura. Se han empleado para prevenir fuegos desde comienzos de los años 70, pero a su vez han demostrado tener un impacto negativo de cara a posibles efectos dañinos para el medio ambiente y el ser humano. Además, pueden producir dioxinas y furanos en el proceso de incineración de manera similar a lo que ocurre con los PCBs, de ahí que se les considere los auténticos herederos de los PCBs y “los contaminantes orgánicos persistentes del siglo XXI”.
Los retardantes de llama bromados se emplean en más materiales de los que creemos, materiales cotidianos en nuestra vida como son los plásticos, aparatos electrónicos, textiles y otros muchos con los que estamos en contacto diario. Por ello se hace necesaria una investigación de sus posibles efectos, usos y fuentes. Estos compuestos son todavía unos auténticos desconocidos incluso en el ámbito científico y sólo en algunos países comienzan a estudiarse.
En este sentido, las actividades del CIEMAT se han encaminado al desarrollo de una precisa metodología analítica, incluyendo las etapas de extracción, purificación y análisis de PBDEs en distintos tipos de matrices medioambientales. Es importante señalar que estos compuestos pueden presentar de 1 a 10 sustituciones por bromo en los anillos aromáticos, lo que da lugar a un número teórico de 209 congéneres, aunque no todos se usan como productos comerciales. De hecho son cuatro las mezclas comerciales que se utilizan, diferenciadas fundamentalmente por el peso molecular, y hacia las que deben ir dirigidas las investigaciones.

Todas estas actividades han sido financiadas a través del CIEMAT, el MIMAM, la CICYT, la CAM, la DGXII de la UE y distintos organismos públicos y privados, en los últimos nueve años bajo diferentes convenios y proyectos.

Dra. Mª de los Ángeles Martínez Calvo
Jefe del Grupo de Contaminantes Orgánicos Persistentes
Departamento de Medio Ambiente
CIEMAT

Dña.Paloma Sanz Chichón
Jefe del Laboratorio

Investigadores:
Dra. Begoña Fabrellas Rodríguez
Dr. Miguel Ángel Concejero
Dra. Elena Alonso García
D. Adrián de la Torre Haro

Ayudante de Investigación:
Dña. Irene Navarro Martín Moreno



Situación de COP`s en Honduras
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
País: Honduras
DOCUMENTO DE PROYECTO1
Título del Proyecto: Fortalecimiento de las Capacidades de Gestión Nacional para la Reducción de Emisiones de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) en Honduras
Resultado del MANUD: Hacia el año 2008 una política ambiental integrada apropiada a nivel nacional promueve el acceso equitativo y el uso sustentable y la conservación de los recursos naturales.
Resultados esperados del CPAP
Las principales ciudades y municipalidades pilotos fortalecen sus capacidades para la elaboración e implementación de planes de gestión de desechos solidos
Entidad Ejecutora/Asociado en la Implementación: Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA)
Acordado por (Gobierno):
Día/Mes/Año
Acordado por (Entidad Ejecutora/Asociado en la Implementación):
Día/Mes/Año
Acordado por (PNUD):
Día/Mes/Año
1 For UNDP supported GEF funded projects as this includes GEF-specific requirements El objetivo de este proyecto es la reducción de los riesgos sanitarios y ambientales de los contaminantes orgánicos persistentes a través de la aplicación de los principios de la gestión racional del medio ambiente en el contexto del Plan Nacional de Implementación del Convenio de Estocolmo. Esto se logrará mediante la aplicación de los siguientes componentes: 1. Desarrollo de las capacidades institucionales y el fortalecimiento del marco regulatorio y de políticas para la gestión y eliminación de los COP y la reducción de sus impactos. 2. Aumento de la concienciación respecto a la naturaleza, los impactos y la gestión de productos químicos y desechos peligrosos. 3. Gestión ambientalmente racional y la eliminación de los COP producidos intencionalmente. 4. Minimizar las emisiones de COPs producidos involuntariamente de las actuales prácticas de gestión de residuos.
Total de recursos requeridos 2,650,000 US$
Total de recursos asignados: 2,650,000 US$
Regular ________________
GEF ____2,650,000 US$
Gobierno ________________
En especies ________________
Co-Financiamiento 12,583,580 US$

ESTADO DE LA APLICACIÓN DE LA
REGLAMENTACIÓN SOBRE RESIDUOS
PELIGROSOS EN COLOMBIA


http://www.andi.com.co/Archivos/file/Gerambiental/Documentos%20Novedades/estadorespel.pdf



Guía para el Análisis de Contaminantes
Orgánicos Persistentes (COP):

 http://www.chem.unep.ch/POPs/laboratory/Gu%C3%ADa_Analisis%20de%20los%20COP-es.pdf

Esfera de actividad: Contaminantes
orgánicos persistentes (COP)

http://www.thegef.org/gef/sites/thegef.org/files/publication/POPs-ES.pdf 


Presentación situacion en México
http://www.slideshare.net/CarlosDanielAguilar/contaminantes-orgnicos-persistentes-situacion-en-mxico